viernes, 31 de enero de 2014

Cíclopes, lotófagos y otros arcanos menores.





Veníamos conversando
                                 -con pasión freak-
de cíclopes, lotófagos
                                 y demás chakras
y acabamos, revolucionados,
dibujando γνθι σεαυτόν y Βεατρίκη 
en las paredes de tu habitación.

De lejos,
la noche y sus caimanes.

Fue un cortocircuito aceptar los argumentos del adversario
mientras follamos escuchando So Far Away.


El milagro de la electricidad.




Tu lengua
es un milagro de la electricidad.

La gran traición.




Si usted no se sonroja,
permítame que yo vomite por usted.

miércoles, 29 de enero de 2014

Ex-changes


Juro que me porté bien,
que me fui a la cama a las diez,
que puse en orden mi peinado
y volví a misa los domingos.

Juro y perjuro que me volví fiel,
que dejé el alcohol y el tabaco.

Pero ella siempre riñe,
y esta vez ya he matado.



#Hojaderuta toca en la #Mobydick este #22F





Nena,
si es #22F,
estás en #Madrid
y tienes frío,
no olvides tu cita con #Hojaderuta...

NO TOQUEN LOS COJONES




No se puede regenerar nada
que sigue degenerándose...

domingo, 26 de enero de 2014

Instinto grupal, III





Una publicación de 1875 sobre una cuestión de largo recorrido en España.





Ayer aprendimos que el individualismo gusta de entender la sociedad como una red reticular de sujetos atomizados disponibles para negociar contratos basura. Sin embargo, anteayer sobrevolábamos una asociación que, aun con estos principios, se convirtió en un culto. ¿Cómo puede ser? ¿Es la excepción que confirma la regla? ¿Eran otros tiempos, esos del capitalismo descarado?

Si bien pocas cosas superan la cantidad de chanzas que puede inspirar Objetivismo (el propio Murray Rothbard les dedicó un opúsculo satírico), hemos de admitir que la conciencia de grupo -o de clase- de algunos individualistas está muy desarrollada. Los "liberales" se amistan entre ellos, leen libros liberales, utilizan un lenguaje liberal pautado distinto al de la mayoría de sus semejantes (por ejemplo, cambiar "mercado negro" por "economía sumergida" o "paraíso fiscal" por "refugio fiscal"), apelan a otros liberales en la esfera pública, se informan de la actualidad por medios liberales y nunca descartan poner sus puntos liberales sobre las íes progresistas de cualquier debate público (o, en menor medida, sobre las conservadoras), ya tenga lugar el encuentro de gallináceas en el anonimato de la web o el fragor de la conversación. Los verdaderos liberales están contra todo: contra cualquier postura política, por el mero hecho de ser “política” y no aspirar a la supresión de este noble arte, contra cualquier período histórico, donde siempre hubo “coerción” por parte de una casta privilegiada, y contra el sentido común de la mayoría de la gente, que no se opone abiertamente al Estado sino más bien pretende que actúe en favor de sus intereses particulares.

Este guerra contra todo y contra todos, desde el último boletín del BOE hasta la última opinión de la taberna, desde los magnates sin impuestos hasta los pringados sin subsidios, desde los tinteros de los intelectuales hasta los graneros de los que no lo son tanto, corre el riesgo de conducir a la endogamia ideológica. No es un fenómeno singular: un precedente notable fue la ortodoxia comunista en los países capitalistas del siglo pasado, que pecaba de todas y cada una de las faltas anteriores y se recluía en un tribalismo bastante paradójico con respecto a su intención de rescatar a la humanidad entera (embrutecimiento que aún le dura).

En los individualistas, esta condición de hermanamiento mutuo es  más contradictoria, si cabe. Pues, aunque se opongan a la existencia de los proyectos políticos colectivos, el suyo es uno más entre ellos, así esté destinado a extinguirlos todos. Y no sólo porque se adscriba a determinados partidos y haga uso y abuso de las fuentes habituales de manipulación de la opinión pública, sino porque se revierte, con no poca frecuencia, de un fuerte aura de cruzada.

Lo que debiera ser una asociación fría, profesional y con fines publicitarios acaba volviéndose algo más, algo muy ligado a la noble pasión y a la identificación con una causa que mueven a los idealistas de toda índole. Aliñan sus días con la esperanza del paraíso por venir, como hacen todos los descendientes de Moisés.  Caen en la conspiranoia y en el complejo de superioridad del sabio que posee la verdad frente a los necios que cavan más hondo su error. También, por supuesto, en el ineludible frikismo generador de ídolos contraculturales. Me apuesto la corbata a que más de uno padecería una prolongada depresión cuando constatara que todos los fines han sido cumplidos y ya no hay de qué quejarse. ¿No es curioso que los que más rechazan la política sean los que más disfrutan de ella?

 (El) Objetivismo es sólo un ejemplo de una profunda contradicción que aqueja a buena parte del individualismo radical: la tendencia a agruparse con un fervor y una cerrazón que reproduce, uno tras otro, los múltiples rasgos que caracterizan aquello que critica, es decir, la idea de un proyecto político grupal, la identificación hasta el menor ornamento con una causa abstracta e indemostrable y la absolutización de una postura que, se quiera o no, nunca dejó de ser una ideología política entre muchas semejantes. ¿Objetivos? Mover las tornas del aparato estatal a favor de una serie de ideas, como buscamos todos. 

Que el ser humano es una criatura sectaria resulta algo bastante evidente, a la luz de la historia. En un mundo secularizado las querencias extremistas, en lugar de desaparecer, simplemente se redirigen: hoy afectan a ideologías de cualquier signo como ayer afectaron a la religión, el orgullo patrio o las opiniones sobre la sexualidad del vecino. Sólo se pueden hacer dos cosas con esta propensión: o encerrarse en un culto marginal, lo que conlleva la intransigencia hacia las otras posiciones y favorece la enemistad y el conflicto, o trasladar esa necesidad de construir una obra común a la luz pública mediante la intervención en un juego político lo más justo posible. Si nos mantenemos al margen nunca podremos descansar tranquilos con la resignada excusa de que "el pueblo ha hablado" y allá ellos, échate unas birras. Nos sucederá como a aquellos que se toman la justicia por su mano: al no haber un tribunal de por medio que garantice el cumplimiento de la ley, daremos, en nuestro furor, cuatro tortas por cada dos recibidas.

Muchos individualistas, en lugar de aceptar la elección de la mayoría, la niegan de raíz calificándola de tiranía y liberticidio. Objetivistas o laicos, tienden a retirarse de ese modelo de debate, ofreciendo una apariencia sectaria sorprendente si tenemos en cuenta la preponderancia de sus intereses en fenómenos internacionales como los planes de austeridad y la globalización, por citar dos de los gordos. Paradójicamente, al negar de raíz todo lo que suene a “política” y “proyecto estatal” y pretender superarlo, se incurre en el sentimiento del clan y la tribu, que es, si hablamos en términos estrictamente históricos, el estado de cosas anterior a la invención del sistema democrático, donde las diferencias sólo se podían saldar, en la ausencia de un medio de contención de las opiniones o de equilibrio entre ellas, con trincheras, sopapos y miradas torvas. 





sábado, 25 de enero de 2014

El guerrillero cherokee #2





  Si eres firme en tus convicciones jamás importa el hecho de naufragar. El estado perdurable es la desdicha más palpable para un mortal.

  Asimismo, el circuito cerrado del happening permanente que resulta nuestras vidas en La Era del Vacío se nos atraganta como un remanente de silicio cuando un alprazolam es un alivio de vértigo.

  Y ante tales circunstancias el mísero guionista únicamente puede fantasear para redondear el vacío existencialista de su actor fetiche con la recurrente pregunta "¿quién será el siguiente?"

  A raíz de esta aparente nimiedad manida me gustaría compartir una anécdota que viene al caso para lustrarme los zapatos. Escuchaba The Who la otra tarde mientras anochecían los destellos de recobrada jovialidad que engalanan la alfombra de mi fortificado cántico. Bien, a lo que iba, la banda había cumplido su primer ciclo grupal y escénico tras capitalizar el rock animal en Woodstock. Venía recién del directo en Leeds y traían jugosas canciones en el zurrón. Pasaba del cartón piedra compositivo al umbral de latón que embrañaría el primitivismo sofisticado que derrocharía en los setenta.   

  Obviamente el sagaz lector-oyente-roquista conoce al dedillo el álbum que me encendía el bocho: Who's Next. Nueve canciones dispersas al servicio de un disco con atmósfera conceptual y escenarios de altos vuelos pop. Pete Townshend revolvía cada célula de mi recobrada memoria sentimental. La guinda la puso John Entwistle, uno de mis bajistas rock preferido, con 'My wife'.


  Afortunadamente sé desvariarme por consentimiento facultativo del altísimo  Robert Johnson. Transcendentalmente estoy en un apeadero reposado y transitado por Juan Eduardo Cirlot. Milagrosamente parezco disfrutar de una inagotable salud de hierro patrocinada por Al Pacino. 

jueves, 23 de enero de 2014

Entre tu soledad y mis asuntos...




Entre tu soledad y mis asuntos 
hay una distancia proporcional 
a tu vergüenza

de multicultural japonesa
errática de la cadavérica Europa,
o hablas castellano y te cortas la melena

por intentar pasar desapercibida
por un campo de minas trémulas
como huecas son tus venas.

Y resolver en tu carne muerta
los juegos del azar y el vicio
ni nos alcanza ni nos renta.

Entre tu soledad y mis asuntos
media un duelo de amor difunto
confeccionado con las flores del mal.

Porque, amor, conjugas mi devoción animal
con la vida doméstica de plástico vocacional
que sustenta la estadía marchita de casados enjuntos.

Un pozo sin fondo





Descubriendo el sentido estricto de tu pozo sin fondo, ratificaste mi voracidad animal con rectitud católica cabalgando sobre amazonas de dominatrix.

Fueron constantes mi embestidas salvajes en tu caprichosa boca de felatriz. ¿Qué decir? Sí, terminé pronto pero tus vicios quedaron lejos de la satisfacción pecadora de tu Santísma Virgen María.

Tus labios menores





Más difícil que entender las distintas ramificaciones 
de las teorías de cuerdas 
es saber encontrarse en el agujero negro 
de tus constantes reencarnaciones.

Más gustoso que lamer un polo de limón 
es sorber la esencia líquida 
de tu jugo templado con la sangre 
de otros muchos caballeros de la quema 
que dieron la vida por tu causa.

NYMPHOMANIAC


Cuando se corta la melena habla del pro-común.

Juega a ser la reina de la palestra de descerebrados raquíticos, que asustan a las niñas pijas con su nuevo bolso de Luise-Boiton. Finge desencuentro cuando me cruzo sus ojos y le propongo un plan alternativo. Luego follamos. Me invita a un par de medias cañas y me manda a paseo. 

En casa, con mamá y papá perjura que no sabe lo que es la masturbación. Si despierta en mi casa le sirvo un cítrico. <<La verdad es que echo de menos los cuidados de mi hermano mayor>> <<Chica ni yo soy Di Caprio ni tú eres sincera>>


Aquí y ahora.




   Aquí y ahora te digo que sólo empezar a escuchar a Arcade Fire es fingir tu polvo. 

   Aquí y ahora las voces que me diste suenan tan falsas como tus gemidos tras la puerta del baño en El Rey Lagarto un jueves noche.

   Aquí y ahora te cortaste las alas para verte más guapa frente al espejo.

   Aquí y ahora aquel concierto de Tame Impala fue una inversión de sudor y plástico fino que hubiera escenificado el cambio climático. 

   Aquí y ahora te digo que me pones cachondo tres años después. 

  Aquí y ahora te doy las riendas de mi cuerpo que se deja hacer hasta la providencial máxima de tu orgasmo. 

  Aquí y ahora son las 16:27h y tú te mojas mientras me lees con una mano.


martes, 21 de enero de 2014

#LadyDramax rodando por La escalera de Jacob.







  Decidiste abortar tras blanquear el país de mi nariz. Por entonces se te antojó supervivir por los arrabales del eterno yugo. Conseguiste autoconvencerte de la irónica idoneidad de la crónica soledad tóxica que la anacrónica posmodernidad te supo vender.

  Sacudiste tu sempiterno pelo negro en el bajo vientre de un cielo pixelado por atronador y enlatado. Mordiste la manzana de Jobs rodando por 'La escalera de Jacob' totalmente colocada.

  Fingiste desobedecer con destreza el canon de la belleza asentada entre los múltiples replicantes que pululaban apremiante por la Red. Sobreviviste macerando tu destino en el buen vino porque esto no era Nueva York ni yo el coronel Kurtz remontando el río hasta el centro de Camboya.




lunes, 20 de enero de 2014

La daga de #LadyDramax


Hoy día,
con la RED regurgitando
esa frasecita oportunista y facilona
del imbécil de Thiessen
    ["El requisito definitivo para la grandeza de un artista es su propia muerte"]
es norma
procesar proyectos de altos vuelos.


Sí,
está bien.

Debieran ahorcarse con ella.




domingo, 19 de enero de 2014

Mi lujo...





Mientras 
quede un disco
libre 
a mano
para ser escuchado


ni quiero 
ni puedo
hablar con nadie...



Instinto grupal, II

Primera parte





Para los legos en la materia repasaremos, antes de avanzar en nuestra tesina, algunos aspectos del liberalismo clásico, no vaya a ser que su primer contacto con estas ideas sea vía “La Rebelión de Atlas” y crean haber descubierto América en el reggaetón.
                                                                               
Los liberales acostumbran a creer que la política no debe basarse en proyectos colectivos de proporciones colosales, sino en acuerdos entre sujetos libres de coerción. Para ellos, defender ideas como las de "pueblo", "Estado" o "nación" es un error intelectual o una bajeza pasional que provoca la persecución de fines grupales donde sólo los individuales tienen cabida. Esto conlleva, en último término, la desaparición del Estado como lo entendemos hoy, en tanto que garante de prestaciones gubernamentales elegidas por las mayorías, y a su sustitución por la caridad privada o, en caso de no darse ésta, la ausencia de cobertura social.

Aquellos que creen en la política como un juego de fuerzas y mayorías son, para el individualista, fanáticos potenciales que tienden a identificarse con abstracciones mucho mayores que ellos y a colocar en ellas el sentido de su vida, cual creyentes en un mundo de ateos. Si no se puede explicar qué diantres es "el pueblo español", ¿cómo va a buscar la política "el bien del pueblo español"? ¿Cómo me entero yo de lo que necesita "el pueblo español"? ¿Acaso tiene una lista de la compra? ¿Adónde nos puede llevar semejante entelequia si no es a la ruina? Ser realistas consiste en reconocer que la naturaleza está basada en individuos, que la sociedad avanza gracias a los proyectos individuales, y que las generalidades, aunque quedan muy bien cuando se plasman en un poema, no deben ser tomadas tan en serio como dilapidar el dinero de los ciudadanos por ellas.

En efecto, muchos liberales se asocian, y lo hacen libremente. Algunos, los más honestos, no reciben por ello subvenciones del Estado. Otros reciben subvenciones de otros organismos que no son exactamente del plano político. Pero la mayoría están convencidos, como lo está cualquier depositario de una ideología, de la verdad de su credo.  Una ideología que defiende que hasta el momento presente toda la historia de la humanidad ha sufrido un fallo estructural (la existencia del Estado, del proyecto político común...) parece un gran esfuerzo teórico. Es difícil que sus defensores se tomen en broma una cuestión histórica de semejante calado. En realidad, todas las ideologías comparten esa característica, la de opinar que sin ellas el mundo anda muy perdido. Y, salvo algunos conservadurismos, también coinciden en que, hasta su aparición, el mundo incurrió en un grave error del que no había tomado conciencia aún.

Los partidarios del liberalismo individualista no van a ser menos: su radicalismo conduce a muchos, en un marco europeo de medidas de austeridad crecientes, a asegurar que la época en la que viven no está haciendo casi nada en pos de sus ideales. Presuponen que, si no se consigue todo de golpe, no se ha avanzado nada.  De hecho, la mayoría son críticos con los gobiernos que llevan las riendas de estos procesos de privatización, sobre todo por no acelerarlos al máximo, obviando que en casos así se debe proceder con cautela, pues tales procesos son, habitualmente, contrarios a la opinión de la mayoría y se justifican a menudo con la excusa de una coyuntura económica ineluctable.  Esta oposición tanto al signo de los tiempos como a sus críticos los une frente a un enemigo común que abarca gobierno y oposición, lo cual, como pronto veremos, es el primer paso hacia una cerrazón gradual ante amigos y enemigos.



sábado, 18 de enero de 2014

#2 El Origen del Ser




Desperté, trémulo, sorprendido,
en ese golfo de sombras
que es tu sexo dormido.

Balbuceé, entonado, envilecido
y, bribón, brindé envanecido
con sus pestañas de alfombra

para que el amor
y sus ruinas no desvíe
lo que el fulgor del salitre
nos obsequió
en este desfile
de mezcalina y líquidos,
de gemidos atendidos,
de carne y sangre...



viernes, 17 de enero de 2014

Humor ácido.




  Frente al ordenador los días nos engordan de estúpidos   compromisos fútiles para con inútiles asnalfabetos funcionales que se pajean pixelados por pasar el rato.

  Para entonces, no llegar a atarse los zapatos por exceso de abdominales grasientos es sólo una muestra más de la mediocridad premiada por el target y el share de los tecnólogosparlantes.

   En la apremiante hora definitiva del azogue todo sueño se aletarga. Todo aquello que te espoleó resulta un lastre si añoras el desastre más disparatado en lo bellamente ordenado.

  Ante el imponente e incontestable debacle que se asienta en el Postapocalipsis únicamente la confianza en la alianza sacramental de la incólume estirpe planetaria de El Hombre Nuevo se nos antoja pomada radical para la congoja.



jueves, 16 de enero de 2014

De mal en peor





  Estamos gobernados por palurdos multiformes bastantes crueles por pasar por salvadores o parecer imbéciles cuando - degollados por la cerviz- sirven a los próceres de los poderes fácticos que mueven los hilos del Mundo.

  Siempre se protege a los elegidos por el sombrero seleccionador. Éstos conforman el detritus de la meritoracia y deforman hasta medrar el eslabón más precario de la sociedad.

  Para colmo hay un hecho dramático que ridiculiza la asmática realidad. Éste es el talón de Aquiles de la nación antes conocida como Expaña. El ciudadano libre está cercado. Y, lo que es peor aún, encantado de ser aniquilado en sus derechos. 



martes, 14 de enero de 2014

20 de septiembre del '12





  La Orquesta Kashmir se sabe toda nuestras canciones. Y, entre neones, el último trovador que se nos arrodilló agoniza con los tendones destrozados de boxear farolas.

  Entre el ojo y la llave se dilatan nuestras pupilas hambrientas por dilapidar cavidades sonrojadas de prosperidad y saciada voracidad.

  Rehicimos este artificio imposible con inusitada destreza de espontaneidad. Algo así como Jimmy Van Heusen o Cale Porter componían sin oler el lamparón de güisqui del sueño eterno que Sinatra inmortalizaba en Madison Square Garden sin despeinarse por cada plegaria atendida.

domingo, 12 de enero de 2014

¡Feliz daño nuevo! (Preludio)




Sabemos que este planeta es un trozo de piedra girando de forma absurda en un rincón del espacio.

Sabemos que lo único que verdaderamente aportamos cada un@ a la naturaleza son kilos y kilos de excrementos.

Sabemos que nuestros pequeños mundos felices están cimentados en la sangre y sudor de personas que viven demasiado lejos como para que nos dignemos a pensar en ellas.

Sabemos que somos minúsculos montoncitos de carne con una rara tendencia a tomarnos la justicia por nuestra mano, a dividirnos en congregaciones beligerantes por la menor tontería y a creer que los acontecimientos azarosos de nuestra vida están particularmente llenos de magia y sentido.

Sabemos que somos infinitamente sugestionables, y que ningún piloto automático nos avisa cuando pasamos del buen uso de la raciocinio al fanatismo individual o la histeria colectiva.

Sabemos que la basura del mundo no se saca sola.

Sabemos que somos frágiles, insignificantes y que andamos a tientas por la vida.

Pero, a la hora de la verdad….



Todos somos Roger.









miércoles, 8 de enero de 2014

El guerrillero cherokee #1





  Llega un punto sin retorno en la vida de todo actor en el que te planteas cómo seguir con tu carrera sin perder la dignidad.

  Todo aquello que te espoleó resulta un lastre. Todo lo bello y ordenado, un  disparatado desastre. El pistoletazo de partida se convierte en terraplén de huida. Se hace evidente recapitular en el mismo puerto donde arriaste las velas con precocidad y premeditación.

  La señal de alarma que desquebraja el piloto automático implosiona en la hora definitiva del sueño eterno que se aletarga. Largas al artesano de personajes y tu persona se abandona a la productora más seductora con aranceles y preventas. Tu agenda engorda de compromisos fútiles y tus útiles diarios engrosan la cartera  del representante de turno tan sediento y absorbente como tu séptima esposa fallida.

  ¿La profesión? Carece de interés. Pierdes el contacto con la juventud y ni siquiera consuela conformar el mausoleo de dinosaurios intocables

  ¿Qué hacer? Temer el deterioro apremiante o acometer la impertérrita resolución finita de quitarse del medio.

martes, 7 de enero de 2014

Niña, silba (con V) tu tonada...






Niña,
de venas iluminadas
y piel incendiada
por tersa e incólume,
silba con V
tu tonada,
espesa e impúdica,
empapando
a tu nublado
trovador.

#1 El Origen del Ser



Gracias
por dejarme tocar
el SUR
del SER humano...

#1 Los nietos del Hombre Nuevo




Somos nietos del Hombre Nuevo
Somos el trazo ligero 
sobre el liviano lienzo de un sano propósito. 
Somos el depósito de ojos 
de un trasero metálico 
en permanente movimiento escapista.

lunes, 6 de enero de 2014

Instinto grupal, I




Ayn Rand al estilo propaganda soviética.




El "Objetivismo" es un movimiento filosófico norteamericano fundado 
en los años cincuenta por la escritora de origen ruso Ayn Rand. Su nombre proviene, a grandes rasgos, de que se inclina por lo natural, el realismo y lo objetivo, en contraposición a lo subjetivo y lo relativista. Se caracteriza por un férreo individualismo sin demasiadas particularidades y, al igual que otros refritos teóricos del siglo pasado, experimentó un gran éxito y una adhesión fervorosa por parte del público de los años sesenta, ansioso de novedades espirituales de toda índole. Basado en principios del estilo "A es igual a A", "la humildad es un vicio" o "el sacrificio personal es inmoral", gestó una amalgama de mucho éxito en su tiempo, porque consistía, hablando en plata, en decirle a cada ama de casa u hombre de negocios que él y no otro era algo así como el amo del mundo. 

Este liberalismo de autoayuda se aliaba con el político y el económico, pero se especializaba en la ética que subsiste detrás de ellos, basando más su fuerza en eslóganes rimbombantes y gruesas novelas como El manantial y La rebelión de Atlas que en vericuetos teóricos. S
e oponen, por regla general, a los preceptos básicos de lo que ha entendido por sabiduría cualquier civilización conocida hasta ahora, y es famosa la afirmación de Rand de que en la historia de la filosofía sólo se salvan Aristóteles, Tomás de Aquino y ella misma. Esta marginalidad teórica contribuyó a que su creadora acabara volviéndose algo así como una líder sectaria, con derecho a expulsar del movimiento a quien le viniera en gana y, según dicen, hasta de disponer sexualmente de sus acólitos, en una filosofía de vida que entendía el sexo como una actividad "racional y desapasionada", fuera lo que fuera esto. La popularidad de las voluminosas novelas de quien se autodeclaraba "la pensadora más creativa viva" ayudó, pese a la mala calidad literaria que les atribuye la crítica, a que muchas personas que nunca habían estado en contacto con el liberalismo o el anarquismo experimentaran una fuerte sensación de alivio y aliento individual frente a la red de compromisos de sus propias vidas.


Pero el Objetivismo como movimiento era mucho más que una novelización de esas ideas que se llevan reiterando desde tiempos de Hobbes. [1] El carácter en extremo individualista y -pretendidamente- racionalista de su teoría contrastan con la anulación de la voluntad de sus discípulos y demás mecanismos típicamente sectarios que denuncian sus detractores, quienes no ven en sus abundantes seguidores sino un atajo de "Randroides" con una admiración sin mesura hacia la mujer fundadora, una especie de madame Blavatsky de novelesca biografía y cierto carisma seco. En la estrambótica historia de los grupúsculos y los prosélitos, éste destaca como uno de los más peculiares, en tanto que supone, según sus críticos, la sumisión ciega de sus miembros a la Razón  (o lo que Rand entendía por tal): algo así, salvando las distancias, como trasladar las paradojas de los jacobinos o leninistas al formato del espiritualismo.

El Objetivismo, u “Objetivismo” a secas, personificación del término corriente entre sus adeptos, no pasa de ser en Europa un oscuro movimiento marginal. Por el contrario, en Estados Unidos su peso es considerable, por motivos que no creo necesario mencionar, y también resulta una de las mayores fuentes de inspiración de aquel sector del individualismo europeo que, de puro radical, cree insuficiente la deriva austera y neoliberal hacia la que se encamina el signo de los tiempos. 

Por supuesto, los objetivistas niegan la naturaleza cultual de su movimiento. Consideran sus ideas la Verdad Absoluta, y dicen llegar a ellas a través de un enorme despliegue lógico cuando, en realidad, no suelen ir mucho más allá de los principios elementales en los que se basa su visión del mundo. Se precian de la inmutabilidad del Objetivismo y llaman al suyo el mayor "movimiento filosófico" de un siglo caracterizado, precisamente, por la desconfianza hacia las verdades absolutas e inmutables, razón por la cual ninguna historia de la filosofía que conozco se digna a recogerlo fuera de la órbita estadounidense (y, cuando lo hace, suele relacionarlo con Frege, que fue quien acuñó el término). 

Este desprecio académico es tomado por sus partidarios como el síntoma de una conspiración en su contra. De igual modo explican la mala fama que, en lo literario, ostentan sus gruesos bestsellers. Si observamos los tentáculos contemporáneos del movimiento, sin ir más lejos, descubrimos el uso y abuso de una retórica -e incluso una estética- muy semejantes a la de cualquier grupo de inspiración new age. [2]

Estamos ante un ejemplo muy llamativo, aunque no es el único, de cómo la relación del individualismo a ultranza con los proyectos grupales dista de ser fácil, pues siempre se corre el riesgo de llevar las cosas demasiado lejos por culpa de una afición, digamos, poco temperada. Una las razones es que existe una notable confusión en cuanto a los límites que debe tener una asociación que predique el liberalismo, cuyas causas trataremos de elucidar en la próxima entrega.





[Continuará...]








[1] Introduzco la mayúscula en "Objetivismo" porque, aunque no es la práctica común en lo que respecta a los movimientos filosóficos, así lo hacen sus seguidores. (Por ejemplo, en http://www.aynrand.org/site/PageServer?pagename=objectivism_intro)

[2] Puede comprobarse lo que digo en la autodescripción que ofrece en su web la organización "Objetivismo Internacional", cuyos artículos, en general, no tienen desperdicio (http://objetivismo.org/contactos/quien-somos/)
Nótese el énfasis en la infalibilidad de Ayn Rand y sus ideas cuando refiere cómo los editores "están totalmente de acuerdo con Ayn Rand y sus ideas" y que "entienden que Objetivismo es la filosofía expuesta brillantemente por Ayn Rand en sus novelas y sus otros escritos, y no pretenden darle una interpretación nueva a esa filosofía", entre otros lugares. Apúntese también cómo se recurre a generalidades del tipo "La filosofía es tan necesaria para el hombre como lo es el Sol para la vida en la Tierra", influencia cósmica que se ve plasmada en la estética del logo y los banners, donde se contempla al sol de la Verdad iluminando la Tierra (motivo semejante, por ejemplo, a la edición en castellano de "Relatos de Belcebú a su nieto" o del Libro de Urantia). 

Sobre el carácter paradójico y sectario del Objetivismo, Michael Shermer, fundador de The Skeptic Society, realiza una crítica desde cierta simpatía ideológica en http://www.skeptic.com/reading_room/the-unlikeliest-cult-in-history/

A ese respecto, se delata a sí misma la propia entrada de la Wikipedia en español del libro de Rand "La rebelión de Atlas", con frases de la neutralidad de "La novela, que trata diversos temas que abarcan desde el amor hasta la economía y la política, tiene un profundo contenido filosófico, y su influencia en quien la lee es tal, que muchas personas afirman haber sufrido un profundo cambio radical en sus vidas después de leerla" (http://es.wikipedia.org/wiki/La_rebelión_de_Atlas, consultado el 4/1/2014)

Encontramos una panorámica de sus ideas básicas en http://www.objetivismo.com , que cierra con una frase contra la democracia y afirma, en la descripción del sitio ante el buscador, que Rand es "la mejor filósofa de la historia de la humanidad".
Para profundizar en su contenido teórico, véase su apartado en la Enciclopedia Stanford (http://plato.stanford.edu/entries/ayn-rand/)

Sobre su profundo componente friki, consúltese su apartado en Vicisitud y Sordidez (http://vicisitudysordidez.blogspot.com.es/2012/02/ayn-rand-como-convertir-los-freaks-en.html)


domingo, 5 de enero de 2014

SYN






Soy
un activista musical
porque
los viejos rockeros
no sólo no mueren
sino que no dejan jamás de grabar discos.

Hasta nuestros más conspicuos defensores
crean una cortina de humo.

A lo sumo,
debemos empezar a pensar
                                        -exclusivamente-
en nuestra responsabilidad ética
ante el disco.

Ojalá
quede alguien ahí
dispuesto a escuchar
el disco entero
en random.

Mi imperio por tu órbita



Y,
por vez primera,
esa boca ocupaba tu lugar
luciendo mi imperio de sombras.

Con lupa...




Por suerte,
al borde del abismo,
por dos veces el destino
se lo hizo bien conmigo
guiñándome tu cuerpo 
para alcanzarme. 


Por las autopistas del alzheimer...




Nuestros sentimientos más impúdicos
vienen echándose a perder
por las autopistas del alzheimer...
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